6 mar. 2013

Kalanchoe, la planta que cura el cáncer

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Kalanchoe: es muy usada en Paraguay como medio para curar el cáncer, ya que es imposible acceder a los costos de la quimioterapia, pero lo importante es que no tiene los efectos secundarios desbastadores de la quimioterapia.

Las tres plantas que trataremos aquí se encuentran dentro de este grupo y son las siguientes:

- Kalanchoe pinnata (Bryophyllum pinnatum)

También denominada “Planta de Goethe” ya que fue estudiada por el botánico alemán. Otros nombres que recibe en América Latina: Bruja, Yerba de Bruja, Prodigiosa, Hoja del Aire, Siempre Viva, Colombiana, Ojaransín, Hojerilla.

- Kalanchoe daigremontiana (Bryophyllum daigremontianum)

Presenta numerosos hijuelos o plantas nuevas en los bordes de las hojas. Las hojas tienen unas manchas alargadas en la cara inferior. Recibe los nombres de: Aranto, Madre de miles, Kalanchoe mexicana.

- Kalanchoe gastonis-bonnieri (Bryophyllum gastonis-bonnieri)

El nombre científico se puso en honor al botánico francés Gaston Bonnier. Esta planta tiene las hojas más grandes que las especies anteriores. Recibe los nombres de: Ojaransín, Hojerilla, Oreja de burro.

Hay que remarcar que los nombres populares a veces se aplican a una o más especies y que varían según los países.

Uso medicinal

Estas kalanchoes son plantas que actúan de forma global dentro del cuerpo y por lo tanto su espectro de acción es amplio. En medicinal tradicional, especialmente en América Latina, Asia y África se usan para tratar las siguientes enfermedades y dolencias:

- Lesiones y enfermedades relacionadas con daños celulares, en especial el cáncer.

- Heridas profundas y gangrenadas

- Infecciones, quemaduras

- Tumores y abscesos

- Reumatismo

- Inflamaciones

- Hipertensión

- Cólicos renales

- Diarreas

- Enfermedades psicológicas: esquizofrenia, crisis de pánico y miedos.

Su acción puede abarcar más allá de los puntos citados ya que se produce sanación de daños celulares en diversos órganos del cuerpo.

La parte utilizada son principalmente las hojas, que tienen un gusto acidulado. Se pueden tomar de forma externa o interna según lo que queramos tratar:

- Externamente: hojas machacadas en forma de cataplasma, compresa o emplaste; zumo de las hojas con aceite o vaselina para usar como ungüento.

Usada así, la planta es antiinflamatoria, antihemorrágica, astringente y cicatrizante.

- Internamente: hojas crudas en ensalada; zumo fresco (añadir agua para dar más volumen); hojas en infusión.

Dosis para uso interno: depende del tamaño de las hojas, desde una hoja (si es grande) hasta 3-4 hojas pequeñas al día, que en peso podría ser de 30 a 80 gramos diarios de planta fresca. Hemos observado resultados positivos con dosis a partir de 30 gramos diarios. También depende de la disponibilidad de planta que tengamos. En infusión podemos tomar una antes de cada comida, es decir, tres al día.

Contraindicaciones:

No tomarlas durante el embarazo ya que pueden estimular el útero. No conviene usar la planta de forma continuada por largos periodos de tiempo si no es para tratamiento. Su composición incluye compuestos como los bufadienólidos que son glucósidos cardíacos, por lo que en pacientes afectados por cardiopatías hay que consultar con el médico. La investigación clínica efectuada sobre las kalanchoe indica que puede haber toxicidad si se abusa de la planta y señala que hasta dosis de 5 gramos de planta por kilo de peso no hay toxicidad (esto equivale a unos 350 gramos de hoja para una persona de 70 kilos, que es una dosis de cuatro a diez veces superior a la aconsejada).

Es muy importante la actitud mental del enfermo a la hora de hacer el tratamiento, cada cual según su aptitud pero siempre deberíamos hacernos conscientes de que estamos utilizando un ser vivo, que tiene una parte física pero también una energía sutil que no vemos. Este ser vivo, la planta, tiene la virtud de curarnos y por lo tanto debería haber un respeto y una toma de conciencia ante esta realidad. En Latinoamérica, por ejemplo, la medicina tradicional tiene muy en cuenta estos aspectos. Igualmente, nuestra actitud ante las enfermedades debe ser lo más positiva posible ya que debemos mirar de aprovechar la adversidad para aprender.

Cultivo de las Kalanchoe

Las Kalanchoes son plantas tropicales por lo que hay que tener en cuenta los siguientes requerimientos:

- Exposición: se adaptan al sol y a la sombra, al exterior y al interior. No obstante, no soportan las heladas y en inverno se han de proteger si hay riesgo de helada. Necesitan bastante luz. Si las plantas son altas hay que protegerlas del viento ya que las puede romper.

- Suelo: mejor un suelo ligero, no arcilloso. Ejemplo: una mezcla de arena y turba.

- Riego: regar regularmente pero vigilar que no se encharque el agua ya que hay riesgo de pudrir las raíces. Aguantan la sequía, especialmente la K. Daigremontiana, pero detienen el crecimiento.

- Plagas y enfermedades: no se conocen. Son plantas resistentes.

- Reproducción: los hijuelos que nacen en las hojas enraízan muy fácilmente. Para la K. pinnata y la K. Gastonis generalmente hay que poner hojas sobre turba para provocar la aparición de hijuelos en los bordes de las hojas.

- Cosecha: iremos cortando las hojas desde abajo, es decir, primero las más viejas.

Para disponer de plantas suficientes para tomar durante un periodo en caso de tratamiento, hay que tener plantas que habremos preparado a partir de hijuelos. Deberíamos tener siempre plantas a punto por si podemos ayudar a alguien en el momento que las necesite.

En caso de tener mucha producción en un momento dado, podemos secar hojas y después desmenuzarlas y guardarlas para infusiones. El secado requiere calor ya que las hojas llevan bastante agua, pero no al sol directo. También podemos congelar las hojas pero en este caso se han de sacar del congelador poco antes de consumirlas ya que con la congelación pierden la textura y una vez fuera del congelador no se conservan.